Inicio
Creditos
Después de mucho debate, decidiste conservar las obras para ti mismo. Aunque sabías que tomar algo que no te pertenecía no era lo correcto, el atractivo de tener un gran tesoro privado era demasiado tentador para resistirse.
A medida que pasaba el tiempo, sin embargo, comenzaste a sentir un peso en tu conciencia. Te preguntaste si habías hecho lo correcto al tomar algo que no te pertenecía y si habías hecho justicia a los propietarios originales. A pesar de disfrutar de las obras de arte en privado, no podías evitar sentirte culpable por tu acción.
FIN